14/4/2020 · 7 min de lectura
Tensión entre compañeros de piso: cómo resolver los problemas de convivencia durante el confinamiento

Bien, así que te quedas en casa para salvar vidas en todo el mundo (¡Eres genial por eso!).
Esta situación lleva días, ¿o quizás semanas?! Una cosa es segura: es una situación nueva a la que nos estamos adaptando. Claro, quizás seas del tipo que se queda en casa todo el día, pero ahora tu compañero/a de piso también está contigo, todo el tiempo. Ya sean tus compañeros de piso, tu familia, tu pareja, creo que puedo decir con seguridad que es la primera vez que estás con ellos sin poder tomar un descanso más largo que ir a comprar comida.
No importa cuánto aprecies o quieras a alguien, puede ser una situación complicada. Primero, la situación general del coronavirus y el bombardeo constante de noticias catastróficas nos ponen ansiosos/as, estresados/as, irritables, etc., pero estar 24/7 con alguien dentro de una casa o un apartamento es todo un nuevo desafío.
Entonces, ¿qué puedes hacer para que este tiempo pase lo más tranquilamente posible?
Primero que nada, necesitas tener tu espacio personal claramente definido. Ya te oigo decir "pero vivimos en una sola habitación, no voy a sentarme en la bañera", ¿por qué no? Ahora es momento de ser ingenioso/a.
Llamamos "espacio personal" a la distancia física entre dos personas, y se puede aplicar en un entorno social, laboral o familiar/de convivencia. Este espacio personal es tu propia burbuja, tu escudo personal, el lugar donde tu energía puede expandirse, esa capa de vacío donde puedes sentir el aire suave a tu alrededor… Ya lo entiendes, es el espacio entre tú y cualquier otro ser humano.
En esta situación, llamaré a este espacio personal tu espacio seguro, porque cada persona necesitará uno diferente según su propia personalidad o emoción del momento. A veces tu espacio seguro estará en tu cabeza y podrás sentarte y meditar aunque alguien esté en la misma habitación. A veces necesitarás ponerte en otra habitación y ponerte los auriculares para asegurarte de no ver ni oír a nadie: en ese momento incluso la bañera servirá, siempre que nadie te moleste.
Te recomendaría tener un lugar que sea solo tuyo, un lugar donde te sientas bien, sin importar cuán enojado/a, triste, frustrado/a o furioso/a estés. Puede ser tu cama, un puf en la esquina de la habitación, tu esterilla de yoga, tu silla gamer… Y deja claro que si estás sentado/a, acostado/a o incluso de pie ahí, significa que no quieres que te molesten.
Después necesitas establecer límites, y para hacerlo, necesitas comunicarte.
Y ahí lo tienes, COMUNICACIÓN, has escuchado esa palabra tantas veces, pero ¿quién sabe realmente qué significa?
Empecemos por por qué quizás no seas el/la mejor cuando se habla de habilidades de comunicación. ¿Alguna vez has oído hablar de las distorsiones cognitivas? Es un término elegante para decir: pensamientos que te hacen percibir la realidad de forma inexacta. Cuando se trata de comunicación, hay muchas distorsiones cognitivas que pueden afectar tus habilidades.
¿Cuáles son las distorsiones cognitivas comunes?
- Catastrofismo: "La percepción de eventos catastróficos sin ninguna razón justificada."
- Errores de atribución: Aquí hay 3 opciones. 1) Creer que los demás son la causa de tus emociones y/o problemas, 2) Creer que eres responsable de las emociones, comportamientos o problemas de los demás, y 3) La tendencia a creer que no podemos cambiar.
- Exigencias: Creencias inflexibles sobre cómo debería ser uno mismo, los demás e incluso la vida. Las reconocerás gracias a términos como «debería», «no debería», «debería haber», «no debería haber», «siempre…», «nunca…», etc.
- Distorsiones en la forma de procesar información: podría ser sobregeneralizar, sacar conclusiones generales a partir de un solo hecho. También podrías tener la tendencia a etiquetarlo todo, es blanco o negro, no hay término medio. Una que ocurre muy a menudo en pareja es creer que puedes leer la mente de alguien, que sabes cómo se siente la otra persona y por qué se comporta como lo hace, cuando por supuesto, no es así. La última sería tomarte personalmente algo que la persona dijo o hizo, creyendo que es una reacción hacia ti.
- Racionalización: "La tendencia a minimizar o incluso negar tus propios problemas, derechos y/o preferencias."
¿Qué puedes hacer para mejorar tus habilidades de comunicación y corregir tus distorsiones cognitivas?
Primero necesitas trabajar en tus habilidades conversacionales. Esta es tu capacidad de interactuar con alguien o con un grupo de personas.
Sabe cómo iniciar una conversación, elige el lugar y el momento adecuados para ti y para la otra persona.
Escucha con atención lo que dice la otra persona, haz preguntas, muestra que te interesa lo que tiene que decir.
Si te interesa lo que se dice pero no tienes preguntas, aun así puedes animar a la otra persona a seguir hablando.
Puedes mostrar que estás escuchando activamente destacando algo que se dijo y/o mostrando empatía hacia la otra persona.
Recuerda, a veces la otra persona no necesita que le resuelvas el problema, solo que estés ahí, escuches y muestres que te importa. Esto no significa que no puedas dar tu opinión sobre lo dicho, solo significa que a veces también podemos aprender a escuchar y no decir nada; te sorprendería lo poco común que es eso.
Sé directo/a y honesto/a, pero recuerda, nos han enseñado a arreglar a la gente, a compartir recomendaciones, a decir lo que pensamos, etc. En un contexto tan complejo como el confinamiento, a veces realmente no hay nada más que decir que simplemente reconocer los sentimientos o pensamientos de la persona. Después, encuentra el momento adecuado para terminar.
No interrumpas.
Ya te veo venir diciendo "yo sé cuándo y cómo hablar" o "el problema es cuando estoy enojado/a con alguien, el problema es cuando hay un problema", ¿no? La resolución de conflictos parece un mundo completamente diferente, entonces ¿qué deberíamos hacer? Cuando surge un conflicto, es el momento, más que nunca, de ser asertivo/a. Aquí está la fórmula mágica, se llama el proceso comportamiento/sentimiento/propuesta. Es una técnica sencilla que puede resolver situaciones difíciles.
Primero, describe el comportamiento que produjo los sentimientos negativos que sientes. Cuanto antes abras la conversación, mejor. Cuando uno se guarda algo por dentro, tiende a hacerlo más grande de lo que realmente es, porque ha estado dando vueltas en la cabeza por un tiempo y ha tenido tiempo de molestarnos mentalmente una y otra vez. Esto también te permitirá estar menos en modo ataque durante la conversación, lo que permitirá que la otra persona esté menos en modo defensivo.
El siguiente paso no es el más fácil, pero es importante.
Necesitas expresarle a la otra persona cómo te hacen sentir esos comportamientos.
Sí, me escuchaste (leíste) bien, necesitas expresar tus sentimientos, así:
Cuando hiciste ____ me hizo sentir ______.
*llena el espacio con: irritado/a, molesto/a, enojo, decepcionado/a, frustrado/a, etc. (Tienes la rueda de las emociones para consultar si lo necesitas).
El último paso es hacer una propuesta que pueda mejorar la situación y tus sentimientos.
Puedes pedirle (amablemente) a la otra persona que cambie las palabras o comportamientos problemáticos ahora, o que trabaje para cambiarlos en el futuro. Entiende que puede que no sea tan inmediato como te gustaría. El cambio lleva tiempo. También puedes proponer una alternativa al conflicto, encontrar algo que permita una solución al problema. Si no hay una solución obvia, o quizás no hay solución o cambio posible, entonces es momento de llegar a un compromiso.
Está bien cometer errores, y es aún mejor aceptarlos, reconocerlos y disculparse.
Como nota final, recomiendo el libro Mistakes Were Made (But Not by Me): Why We Justify Foolish Beliefs, Bad Decisions, and Hurtful Acts de Carol Tavris y Elliot Aronson. Explica de qué es capaz el cerebro para evitar la verdad difícil: estoy equivocado/a. Lo mejor que se puede hacer es aprender a ver cuándo uno se equivoca y simplemente decir "lo siento, me equivoqué / cometí un error". Y detenerse justo ahí. No añadir ninguna razón, excusa, nada. No será fácil al principio, pero podría cambiar tu vida y tus relaciones.
